¿Cómo te planteaste llevar a cabo éste proyecto?
La ley de prevención de riesgos laborales vigente exige que cualquier trabajador conozca los riesgos a los que se enfrenta en su trabajo, que los conozca y los sepa, en la medida de lo posible y por su beneficio, evitar. Éste conocimiento, que el empresario ha de ocuparse de que su trabajador reciba junto con las medidas correctoras para evitarlo, ha de ser tanto teórico, los consabidos cursos en un aula, como práctico. Generalmente, las prácticas no se llevan a cabo. Las razones son variopintas, desde el desconocimiento de la obligación a la carencia de interés.
Nuestra empresa, “Castilla y León Formación Práctica s. l” nace con la vocación de inculcar la necesidad de complementar la formación teórica que todo el mundo asume como obligatoria con la práctica, igualmente imperativa.
¿En que consisten exactamente las actividades de las que se ocupa la empresa?
Estamos especializados en la enseñanza práctica de prevención y extinción de incendios, nuestra labor es la de enseñar a los trabajadores a valorar y enfrentarse a situaciones de riesgo de una manera efectiva al vivir situaciones similares, que nos ocupamos de reproducir, bajo nuestra supervisión. Formamos equipos de primera y segunda intervención, enseñamos a utilizar equipos de respiración autónoma, creamos fuegos interiores y efectos tales como el flashover y backdraft para profesionales, realizamos simulacros de evacuación, llevamos a cabo planes de emergencia y asesoramiento en seguridad…
Todo esto requerirá unos conocimientos muy amplios y específicos ¿cuál es tu formación?
Yo estudié ingeniería mecánica en la Escuela Politécnica de Valladolid, además soy técnico superior en prevención de riesgos laborales, especialidad en Seguridad, Higiene y Ergonomía y Psicosociología aplicada, también soy técnico en Seguridad en Trabajos Forestales además de técnico de Evaluación de Impacto Medioambiental, he sido profesor en ya numerosos cursos de prevención de riesgos laborales para varias empresas, la Junta de Castilla y León, la Diputación…
También, específicamente en la empresa, cuento con la colaboración de tres instructores, un sargento y dos cabos del Cuerpo de bomberos del Ayuntamiento de Valladolid con más de diez años de servicio cada uno.
¿Cómo son las instalaciones con las que cuenta la empresa?
Además de las instalaciones comunes a cualquier academia de enseñanza, pues también impartimos, si así nos lo requieren, la teoría, aunque no de la manera convencional a la que casi todo el mundo está acostumbrado… El área de trabajo es una amplia zona en la que se trabajan distintos tipos de fuego de exterior, eléctricos, sólidos, provocados por derrame, de dos alturas, de gas, de un coche…
Luego está la zona de incendios interiores que recreamos en dos contenedores de barco que han sido dispuestos de un modo especial y equipados simulando entornos de trabajo. En ellos se extinguen incendios que hay que sofocar utilizando técnicas distintas.
Hemos contado con el privilegio de formar a los bomberos profesionales de la Diputación de Valladolid, a los veteranos y de nuevo ingreso del Ayuntamiento, a Protección Civil y a empresas de la envergadura de PPG Ibérica, Iveco, Nestlé, Eulen, Crystalpharma…
¿Qué papel ha tenido PRODER Zona Centro en la consecución del proyecto?
Tenemos que agradecer que, desde el principio, sintieran interés por nuestra idea y consideraran que nos adecuábamos al perfil idóneo, que valorasen nuestro afán de darle ímpetu al desarrollo local de un región que no contaba hasta ahora con instalaciones de ésta índole que favorecen, en gran manera, la mejora profesional de nuestra zona.
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